El amor... es complicado

¡Hey! ¿Qué tal va todo?
Hoy vengo a hablaros sobre el amor, pero el amor referido a la amistad que, en muchas ocasiones, trae más complicaciones de las que nos gustaría.



Ayer estuve hablando bastante rato con una amiga sobre otra que tenemos en común, quien últimamente parece que ha perdido el rumbo en su vida y, obviamente, necesita ayuda.

A quien queremos siempre le proporcionamos lo mejor de nosotros, le tendemos una mano para no dejarles caer. Pero, ¿qué ocurre cuando esx amigx al que quieres aparta tu mano? ¿Qué ocurre cuando ya no hay reciprocidad en una relación de amistad -o de pareja, o familiar, o del tipo que sea-?
Yo soy de las que piensa que siempre hay que dar oportunidades a cualquier persona, porque en ocasiones no estamos al 100% y necesitamos alguien que nos recuerde quiénes somos y que nos aliente.

Sin embargo, también creo en los límites y, para mí, el límite se encuentra cuando esa persona que necesita un empujón desprecia tu esfuerzo, incluso conociendo tu buena intención. La cuerda de la amistad se puede estirar mucho. Muchísimo. Pero también se puede romper, y algo se rompe cuando no se cuida.

Si notas que tu amigx ya no te tiene en su lista de prioridades y pasa de ti después de haberlo intentado, hablando claro y alto, quizá debáis daros un tiempo. Es importante ser consciente de que, en ese tipo de casos, uno no tiene la culpa -ni tu amigx tampoco, o al menos no directamente, puesto que puede estar viendo las cosas algo distorsionadas-. En ese tiempo mi objetivo es darle espacio a la otra persona, para que cambie su perspectiva y pueda reconocer el problema y querer encontrarle solución. Eso sí, ese tiempo no es para siempre, depende de quién se trate tendrá una u otra duración.

El caso es que, está genial cuidar de los demás, pero cuando eso te destruye, te resta felicidad y quita energía positiva, se convierte en algo tóxico. Por eso, no pasa nada si hay que cortar una amistad, porque ya habrá terminado si no es mutuo. Quédate con lo bueno que esa persona te haya aportado y, si alguna vez decide volver porque está arrepentidx, tiéndele de nuevo la mano, pero por humanidad.
Al igual que se acaban nuestras series favoritas, también se puede acabar cualquier relación.

Invierte tu tiempo en quien lo agradece, porque el tiempo es la única cosa que, siendo infinita, jamás regresa. Así que... no lamentes ciertos finales, ya que todo termina con comienzos.

¡Un beso enorme y hasta el siguiente post!

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